Parque Natural de los Valles Occidentales

Foto-16El Parque Natural de los Valles Occidentales esta situado en el extremo noroccidental del Pirineo aragonés, colindando al norte con Francia y al oeste con Navarra. Se extiende por las cabeceras de los ríos Veral, Aragón Subordán, Osia, Estarrún y Lubierre.

Su relieve ha sido modelado por la acción de los glaciares, que esculpieron esbeltos picos al tiempo que excavaron circos y valles en forma de U, así como cubetas que darían lugar a los actuales ibones (lagos de montaña).

Destaca por las importantes y bien conservadas masas forestales mixtas, entre ellas hayedos y abetales. Además posee una flora tremendamente rica fruto de los diversos tipos de suelo, diferencias de orientación y altitudes asociadas.

Toda esta biodiversidad ha permitido y permite que encuentren sus últimos refugios especies como el Oso Pardo o el Urogallo y que prospere una fauna muy rica en aves

Las actividades agropecuarias tradicionales también han contribuido a modelar este hermoso paisaje que conjuga los elementos naturales con la mano del hombre. Además en estos valles se han mantenido interesantes muestras de arquitectura popular, con armoniosos y cuidadosos cascos urbanos. Las señas de identidad van desde el traje tradicional, al folklore o la lengua.

El valle del Osia forma parte de la reserva natural más importante del Pirineo aragonés. Junto a los valles de Ansó, Hecho, Aísa y Borau conforma el Parque Natural de Los Valles, el cuarto declarado en la comunidad autónoma aragonesa tras los de Posets-Maladeta, Guara y San Juan de la Peña.

Por ello, no es de extrañar, que todo su territorio tenga algún grado de protección, como el hecho de estar declarado zona ZEPA (Zona de Especial Protección de las Aves) y de albergar numerosos LIC’s (Lugares de Importancia Comunitaria). El Parque de los Valles limita al norte con el Parque Nacional de los Pirineos Atlánticos francés.

FAUNA

Una joya del piso alpino es el treparriscos ( Tichodroma muraria ), pájaro pequeño, nervioso, que con constantes movimientos de alas trepa por los grandes roquedos, en busca de pequeños insectos. Cuando despliega sus alas, sorprende su color carmesí, moteado de blanco; también se desplaza hacia roquedos más cálidos durante el invierno.

Mejor adaptada al piso alpino, la perdiz nival ( Lagopus mutus ), muda de plumas dos veces al año para conservar su colorido críptico. En otoño, su plumaje se vuelve blanco, por el contrario en primavera, su colorido se vuelve pardo y negro. Normalmente nunca abandona el piso alpino. El gorrión alpino ( Montifringilla nivalis ), es otro ejemplo de perfecta adaptación al piso alpino.

Un mamífero está bien adaptado al piso alpino, es el armiño ( Mustela erminea ), de color pardo durante el verano, blanco durante el invierno, con la excepción del extremo de su cola. Se alimenta de los pequeños mamíferos que pueblan los pastizales, topos, topillos, etc.

MICOLOGÍA

Otro de los recursos naturales del valle es la micología. La abundancia de especies es abrumadora. Para el aficionado resultará relativamente fácil encontrar níscalos (robellones en Aragón), ceps ( boletus edulis ), colmenilla o coprinus. El experto puede encontrar buena parte del abanico micológico que se da en el Pirineo, entre los 800 y los 2.600 metros. Todo un paraiso.

CLIMA

Las características climáticas del Pirineo aragonés occidental marcan una transición entre el clima con acusados rasgos de montaña y alta montaña oceánica, y el mediterráneo muy continentalizado.

El primero abarca una extensión reducida a los espacios situados en cotas superiores a los 1.600 metros, en la vertiente norte de las sierras de Pedraforca, Bisaurín, Aspe-Candanchú, Portalet-Formigal…etc. Por debajo de los 1.600 m. domina un clima mediterráneo continental que ocupa toda la montaña media, sustituido por el submediterráneo en altitudes inferiores a los 1.000 m.
El predominio de los climas más secos hacia el este es muy claro a oriente del puerto de Cotefablo, que señala la divisoria de las cuencas de los ríos Gállego y Ara. El interfluvio constituye una barrera bioclimática, de manera que hacia el este desparece cualquier vestigio de influencia oceánica y se convierte en un clima de rigurosa influencia mediterránea.

En el área de influencia oceánica se registran precipitaciones anuales superiores a 1.700 mm con máximos invernales, pero con valores elevados todos los meses, incluso los estivales. En el tramo inferior de los valles, en cotas en torno a los 900 metros, las condiciones son más benignas y menos pluviosas, pues la pluviometría anual está en torno a los 1.200 mm. La temperatura media anual (en el ambiente oceánico es de 5,3º) asciende a casi 11 grados, siendo ligeramente superiores en el curso del Gállego respecto al del Aragón.

En Jasa, la temperatura media anual es de 9,2º y la precipitación anual de 1.250 mm.

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